Iglesia de Cristo El Rio le da una amorosa bienvenida con unas citas biblicas Hebreos 10:19 Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, Salmos 119:105 Lámpara es a mis pies tu palabra,y lumbrera a mi camino.-salmos 18:35 Me diste asimismo el escudo de tu salvación;Tu diestra me sustentó,Y tu benignidad me ha engrandecido.36 Ensanchaste mis pasos debajo de mí,Y mis pies no han resbalado.---- Ahora ya puede traducir la pagina a su idioma favorito haciendo un simple click en las banderas lado derecho

sábado, 21 de diciembre de 2013




 Nuestros Hnos. los Saludan -  Iglesia de Cristo El Rio

Romanos 16:16 Saludaos los unos a los otros con ósculo (beso) santo. Os saludan todas las iglesias de Cristo. 




¿Cómo Puedo Saber Que Hay Un Dios?

Respuesta: Existen tres recursos que podemos utilizar para contestar esta pregunta.


Primero, hay una Biblia. “Escudriñad las escrituras, porque ellas dan testimonio de mi” (Jn 5:39).

Segundo, está la Creación. No puede haber una Creación sin un Creador.
Pablo dice que aquéllos que nunca han tenido la Biblia podrían aun conocer  a Dios a través de la Creación. ‘ ‘Porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio  de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa” (Ro 1:19,20).
(Isaías 45:18) Porque así dice Jehová, que creó los cielos. Él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso. No la creó en vano, sino para que fuera habitada la creó: Yo soy Jehová y no hay otro. (Jeremías 10:12) Dios hizo la tierra con su poder, afirmó el mundo con su sabiduría, ¡extendió los cielos con su inteligencia!

Tercero, por la existencia del hombre. ‘ ‘Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo:  ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites?” (Sal 8:3, 4). Así como Dios tiene memoria del hombre, la humanidad tiene una cavidad formada por Dios que únicamente El puede llenar.









Cristo establecio y fundo la Iglesia de Cristo en la tierra bajo su propio nombre y enseñanzas

Respetado lector, al contemplar usted la profusión de iglesias y religiones que existen en nuestro mundo de actualidad, ¿acaso se sienta un tanto preocupado, confundido o desalentado? ¿Se pregunta cuál de ellas predica la pura verdad de Dios?   ¿Acaso repita el refrán "Todas son buenas; todas buscan lo mismo"; pero no  se afianza definitivamente en ninguna de ellas? De pertenecer usted a alguna iglesia,
 ¿escucha enseñanzas u observa prácticas que parecen no armonizar con la Biblia? ¿Atribulan a su espíritu las contiendas, divisiones y competencias entre las diversas instituciones religiosas? ¿La rampante comercialización del evangelio; también de la  música cristiana y de los puestos y oficios ministeriales? ¿Los frecuentes escándalos  sexuales de personajes religiosos? ¿La patente hipocresía que empaña el testimonio de  no pocos hombres, mujeres y jóvenes que profesan seguir a Cristo?

Indiscutiblemente, se justifican sus preocupaciones o críticas, pues el cristianismo  de nuestra época está dividido en miles de sectas, movimientos y ministerios independientes a consecuencia de infinidad de creencias y prácticas contradictorias. 


Además, se multiplican, tanto entre el clérigo como en las feligresías, comportamientos sensuales, explotaciones materialistas y desatinos doctrinales, los que alejan a muchas
 personas de Dios. Pero, querida alma, usted que tiene sed de Dios, de la verdad,  de vida eterna, ¡la culpa no la tiene Cristo! ¿Verdad que no? El Señor fundó una sola  iglesia, y no múltiples iglesias, o sectas cristianas, distintas en doctrina y práctica.


 Dijo, enfáticamente: "Edificaré mi iglesia" (Mateo 16:18). “Iglesia”: una, singular, y no plural.   


salmos 127-1  Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican;Si Jehová no guardare la ciudad, envano vela la guardia. 


Referente a la unidad de sus seguidores, la plegaria de Cristo por todos nosotros  es la siguiente: "Para que sean uno... para que sean perfectos en unidad" (Juan 17:20-23). También el Espíritu Santo exhorta repetidas veces que estemos  todos los creyentes perfectamente unidos. "Os ruego... que habléis todos  una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que  estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer  " (1 Corintios 1:10). Por cierto, Dios abomina la división, clasificándola  como una obra de la carne (Proverbios 6:19; Gálatas 5:19-21; Tito 3:10-11).

Respecto a la pureza moral y espiritual, Cristo describe a la iglesia que  le agrada como “Una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni  cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha” (Efesios 5:25-27).





Un nombre biblico




 Nos llamamos "cristianos" (Hechos 11:26), no añadiendo adjetivos distintivos, los que diferencien o separen en denominaciones. Las congregaciones se identifican como "iglesias de Cristo", nomenclatura bíblica. "Las iglesias de Cristo os saludan" (Romanos 16:16). Algunos creyentes en la antigua Corinto decían: "Yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo". El apóstol Pablo les preguntó:
“¿Acaso está dividido Cristo?", así reprendiéndoles, y también llamándoles “carnales” (1 Corintios 1:12-13; 3:1-6). Debidamente advertidos, no decimos “la iglesia del pastor Ricardo”, o el nombre que sea, ni seguimos a hombre alguno.


 una fe infalible




Nuestro credo, o regla de fe, es la Biblia, único libro dado por Dios a la humanidad (2 Timoteo 3:16-17). Los credos emitidos por concilios ecuménicos, los catecismos, los manuales o disciplinas de fe y orden, ¿no son creaciones de hombres falibles? ¿No refuerzan y preservan las entidades religiosas que los autorizan y siguen? Preferimos hablar "conforme a las palabras de Dios" (1 Pedro 4:11), no yendo más allá "de lo que está escrito" en la Biblia (1 Corintios 4:6). Seguimos “una misma regla” (Filipenses 3:16), a saber, la de origen divino definida en el Nuevo Testamento.

No vivimos “bajo el régimen viejo” del Antiguo Testamento sino “bajo el régimen nuevo del Espíritu” (Romanos 7:4-6). Nos rige la nueva “ley de Cristo” (1 Corintios 9:2), y no la antigua ley de Moisés.



Como adoramos al  Unico Dios Verdadero





1 Corintios 14:40 pero hágase todo decentemente y con orden.



Al visitarnos usted, observará el “buen orden” (Colosenses 2:4) de nuestros cultos, inconfundible rasgo de adoradores que procuran adorar "en espíritu y en verdad" (Juan 4:24), haciéndolo "todo decentemente y con orden" (1 Corintios 14:40). Desórdenes, alborotos o griterías no se toleran, ni se permite que más de uno hable a la vez, normas del Espíritu Santo que respetamos (Efesios 4:31; 1 Corintios 14:2).

Varones fieles y de buen testimonio dirigen las alabanzas. En cuanto al rol de las damas cristianas en las reuniones de la iglesia, el Espíritu Santo ha establecido lo siguiente: "Como en todas las iglesias de los santos, vuestras mujeres callen en las congregaciones" (1 Corintios 14:33-34), añadiendo: "No permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre" (1 Timoteo 2:12). Esta regla obedece a dos hechos:
“Adán fue formado primero, después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión” (1 Timoteo 2:13-14). Por consiguiente, en los cultos de la iglesia de Cristo las mujeres no dirigen ni predican. Dios les ha asignado otros ministerios igualmente importantes (1 Timoteo 5:14; Tito 2:3-5)